Cómo funciona el Botox
Botox es el nombre comercial de la toxina botulínica de tipo A, una proteína obtenida de la bacteria Clostridium botulinum.
Su mecanismo de acción puede describirse en tres pasos:
1. unión a la célula nerviosa
El botox se une específicamente a las terminaciones nerviosas encargadas de transmitir señales a los músculos.
Bloqueo de la transmisión de señales
Normalmente, el nervio libera la sustancia mensajera acetilcolina, que dice al músculo: «¡Contrae!».
El botox escinde una importante proteína de transporte (SNAP-25) e impide así que se libere acetilcolina.
Consecuencia
El músculo ya no recibe una «orden de contracción»: se relaja.
Esto dura hasta que el nervio ha formado nuevas terminaciones (normalmente de 3 a 6 meses).
2. cómo se descompone el Botox en el organismo (metabolización)
El Botox no viaja lejos: permanece localmente unido a las células nerviosas inyectadas.
Descomposición proteica: Al ser una proteína, las enzimas del propio organismo la descomponen gradualmente en pequeños trozos de péptidos y aminoácidos.
Reciclaje: El cuerpo puede volver a utilizar estos aminoácidos para construir otras proteínas.
Sin la «clásica» degradación hepática o renal: a diferencia de los fármacos, el Botox no se canaliza primero hacia la sangre para ser «desintoxicado» allí – la degradación tiene lugar principalmente de forma directa en las células nerviosas y el tejido circundante.
3. ¿Influye la temperatura corporal?
Las fluctuaciones normales (36-38 °C) no tienen ninguna influencia apreciable sobre el efecto o la duración del Botox en el organismo.
Las temperaturas extremas (por ejemplo, fiebre alta, hipotermia grave) podrían cambiar teóricamente el metabolismo de las células, lo que influye en la regeneración de las terminaciones nerviosas; en la práctica, sin embargo, este efecto apenas tiene relevancia clínica.
Más importante es la temperatura durante el almacenamiento antes de la inyección: el botox debe enfriarse, ya que pierde su estructura proteínica a temperatura ambiente o con el calor y se vuelve ineficaz.
Resumiendo:
El botox bloquea localmente la liberación de acetilcolina, después se descompone enzimáticamente en sus componentes proteínicos y sale del cuerpo no como «veneno», sino como aminoácidos normales. La temperatura de tu cuerpo en la vida cotidiana no cambia prácticamente nada.
